Corría el año 2021, acabábamos de salir de la pandemia y los rostros televisivos habían acompañado durante horas y horas a ciudadanos encerrados en sus casas. Es entonces cuando Belén Esteban se animó a dar un salto empresarial más al montar su propia empresa de comida, Sabores de la Esteban SL.
La presentación tuvo lugar el 23 de abril de 2021, acompañada de rostros de 'Sálvame' como Carlota Corredera o Raúl Prieto. Esteban obsequió incluso a los medios de comunicación con un beso en público a su pareja, Miguel, muy celoso de aparecer en prensa.
Así, pronto llegaron a los lineales el gazpacho y salmorejo de Belén Esteban. Al poco, se sumaron las patatas fritas y, aproximadamente un año más tarde, una serie de cremas de verduras y más sabores de patatas fritas. Todo ello sin apenas gastar dinero en marketing y apoyándose, principalmente, en sus redes sociales y apariciones públicas, en las que siempre aprovechaba para promocionar sus productos.
El éxito inicial fue abrumador, con productos agotados de los estantes de los supermercados que se habían atrevido a distribuir la marca. Para Belén Esteban y Sabores de la Esteban S.L., un negocio redondo.

Presentación de Sabores de la Esteban en abril de 2021 con Carlota Corredera y Raúl Prieto
Y es que, aunque oficialmente la empresa se defina como dedicada a la "compra, venta, elaboración, distribución, almacenamiento, importación y exportación de todo tipo de alimentos", lo cierto es que Sabores de la Esteban S.L. era un mero comisionista que únicamente ingresaba por los derechos de imagen de la famosa colaboradora.
Tanto es así que la sociedad no tenía empleados. Sólo llegó a contratar a dos personas brevemente en 2022, según informa la propia compañía en sus cuentas oficiales. Los productos eran fabricados por terceras empresas, como sucede con la mayoría de marcas blancas de los supermercados.
Los resultados del primer año fueron espectaculares. Sabores de la Esteban facturó 242.345,45 euros a base de comisionar gazpachos y patatas fritas. Y, sin una estructura de gastos grande o nóminas que pagar, fueron casi todo beneficios, resultando en 190.572 euros de beneficios, de los que pagó 28.585,84 euros de impuesto de sociedades, con un resultado positivo del ejercicio en 161.988,41 euros.
Final de 'Sálvame' y rápido deterioro del negocio
El éxito, sin embargo, duró poco. 2022 aún trajo cifras respetables, pero 2023 estuvo marcado por la retirada de 'Sálvame' y el posterior salto de Belén Esteban a Netflix con una serie documental que no fue renovada. La facturación de Sabores de la Esteban bajó a 72.999,83 en su segundo año. 2023 y 2024 fueron mucho peor, con ingresos residuales muy lejos de la facturación de aquel 2021:
Facturación anual de Sabores de la Esteban:
- 2021: 242.345,45 €
- 2022: 72.999,83 €
- 2023: 17.300,91 €
- 2024: 23.048,60 €
En las cuentas de 2022 se incluyen 26.383,88 euros en gastos de personal, siendo el único año en el que la empresa contrató a alguien, aunque los contratos rápidamente se extinguieron ante la caída de la facturación. El cierre del ejercicio, pese a la facturación, se quedó en 9.472 euros de beneficios después de impuestos. Aún así, Sabores de la Esteban ha sido rentable todos los años desde su fundación:
Resultados de Sabores de la Esteban después de impuestos:
- 2021: 161.986,41 €
- 2022: 9.472,06 €
- 2023: 2.660,27 €
- 2024: 13.869,69 €
Liquidación de la sociedad
Pese a haber conseguido remontar en 2024 los ingresos de 2023, Belén Esteban tomó la decisión de liquidar la empresa en agosto de 2025. Ella era la única accionista de la compañía, que fundó con un capital social de 3000€.
La caída de las ventas de los productos con su nombre dejó de compensar a las distribuidoras y fabricantes. Tras su cierre, Belén Esteban continúa como socia única y administradora de BEM Imaging SL, la otra empresa con la que gestiona sus derechos de imagen.

